lunes, 30 de marzo de 2026

Sonata para violonchelo solo nº1 (1960), de Mieczysław Weinberg

 


Primer movimiento: Adagio
Intérprete: Mario Brunello

"Bailar en la oscuridad" (2000), dirigida por Lars von Trier

 


«Selma recrea en Bailar en la oscuridad el valor de la mujer fuerte y frágil en su capacidad ilimitada de perdonar, que la soberbia interpretación de Björk eleva a categoría de símbolo. No olvidemos la consideración de Dreyer como director favorito de Von Trier.

La visualización interior del amor al musical de la protagonista, que expresa la posibilidad transformadora de las contrariedades de la vida con la belleza y armonía de la canción y el baile, se irán plasmando en una serie de secuencias antológicas -que a buen seguro quedarán en la historia del cine musical- por la riqueza, fuerza y plasticidad de la música, letras y coreografías. La conjunción del talento compositor y vocal de Björk, con la ayuda de Von Trier y sus colaboradores, han hecho posible una renovación creativa del género musical cinematográfico.

Y por si no fuera suficiente con semejante cocktail, pongamos: el valor de la amistad (estupenda Catherine Deneuve); las dificultades de la inmigración; la brutalidad innecesaria de la pena de muerte como medio de hacer justicia; el absurdo del «éxito» económico y consumista a costa de la autenticidad personal y afectiva… configuran un espectáculo difícil de olvidar.»

Mariano Fernández Barahona (1 de diciembre de 2000): "Bailar en la oscuridad. Un homenaje al musical clásico americano". Fila Siete.

martes, 10 de febrero de 2026

domingo, 4 de enero de 2026

"El Libro de la Cereza" (2022), de Gustavo A. Liévano

«—Cada palabra es una semilla —le explicó Avellana— que germina y crece cuando llega su hora. Por eso hay que pensar muy bien lo que se dice y lo que se escribe, para que no nazcan monstruos de ellas, sino maravillas.»

Gustavo A. Liévano, El Libro de la Cereza, Imágica Ediciones-Alberto Santos Editor, Madrid, 2022.




El Libro de la Cereza lleva estampado el sello de la singularidad, lo emotivo, la creatividad y el buen hacer.

El autor consigue sumergirnos desde las primeras páginas en un mundo de liberadora fantasía, nos lleva a evadirnos a un espacio irreal. Pero, al mismo tiempo -y he aquí uno de los grandes logros de la obra-, ese mundo nos resulta muy cercano, porque en él cobra especial importancia el espacio de la familia y la cotidianidad. Ese universo, a medio camino entre lo maravilloso y lo doméstico, está regido por sus propios principios siguiendo una lógica sin fisuras. 

Especialmente emotiva es la relación que existe entre Cereza y su bisabuela Nonnia. En algunos momentos de la novela es posible que el lector detenga la lectura porque sus ojos se humedezcan, conmovido por la ternura que despierta el estrecho vínculo que une a estos dos personajes.

Con la precisión de un relojero, el autor engarza en la narración los recuerdos y hechos del pasado que dan sentido al presente en un marco que, paradójicamente, podríamos calificar como atemporal, propio del mito y del cuento. La obra está muy trabajada: presenta un estudiado engranaje narrativo y el estilo es elaborado.

Un libro que ayuda a crecer a los más pequeños y despierta al niño que los adultos llevamos dentro.

El aprendiz extasiado