lunes, 29 de marzo de 2021

Quino y Gianni Rodari

 


Quino: Potentes, prepotentes e impotentes (1989)


A proposito delle storie inventate dai bambini mi sembra che valga la riflessione di John Dewey (vedi cap. 3, 5, 35), in Come pensiamo, a pag. 64:

"Le storie immaginarie raccontate dai fanciulli possiedono tutti i gradi della coerenza interna: alcune sono sconesse, altre articolate. Allorché sono connesse, esse simulano il pensiero riflessivo; e in verità di solito si verificano nelle menti dotate di capacità logiche. Queste costruzioni fantastiche precedono spesso un pensiero di tipo più rigorosamente coerente e gli preparano la strada."

"Simulano"... "precedono"... "preparano la strada". Non mi sembra arbitrario dedurne che se vogliamo insegnare a "pensare" dobbiamo prima insegnare a "inventare".

Gianni Rodari: Grammatica della fantasia (1973)

jueves, 25 de marzo de 2021

Dos pinturas japonesas al albor del siglo XX

 


Tsukioka Kōgyō: Barley at Sunrise (c. 1900)




Ryūsei Kishida: Sandy Road in May (1918) [detalle]

martes, 23 de marzo de 2021

"Infideltà" (1575-1580), de Paolo Veronese

Paolo Veronese: Infideltà

"Ars Amandi", de Ovidio (I)

[BUSCA TAMBIÉN MUJERES EN EL CIRCO]

Tampoco se te escape la carrera
de los nobles caballos.
Ofrece muchas gratificaciones
el circo, en el que caben muchedumbres.
No son en absoluto necesarios
dedos que comuniquen tus secretos.
Ni debes recibir mensaje alguno
con los asentimientos de cabeza.
Te sentarás, pues nadie te lo impide,
lo más cerca posible de tu amada.
Arrima tu costado a su costado
cuanto puedas. Lo bueno es que la fila,
aun sin quererlo tú, fuerza a juntarse,
que tienes que tocar a la muchacha
por ley de aquel lugar.
En ese punto, busca algún principio
para una común conversación,
y que sean expresiones generales
las que den vida a tus primeras frases:
procura preguntarle interesado
de quién son los caballos que allí llegan,
y sin demora, apoya -sea cual sea-
al que ella apoye. Luego, cuando avance
el nutrido cortejo de los seres celestes
labrados en marfil, aplaude tú
a Venus soberana con entusiasta mano.
Si por casualidad, como es frecuente,
cae polvo en el regazo de tu amada,
habrás de sacudirlo con tus dedos.
Aun cuando sea inexistente el polvo,
sacúdele ese polvo inexistente.
Que resulte cualquier motivo válido
para mostrarte servicial. Si arrastra 
por tierra el manto que en exceso cuelga,
recógelo y diligentemente
levántalo del sucio suelo. Al punto,
en pago a tu servicio, con la anuencia
de la muchacha, quedarán sus piernas
expuestas a la vista de tus ojos.
Además de eso, vuélvete a mirar
para que el que se siente tras vosotros
no le apriete, apoyando la rodilla,
su espalda delicada. Las minucias
cautivan los espíritus ligeros.
Ha sido provechoso para muchos
prepararle el cojín con presta mano.
Y ha sido útil, para darle aire
mover una tablilla fina, y bajo
su tierno pie poner escabel cóncavo.

Publio Ovidio Nasón: Ars amandi (2 a. C. - 2 d. C.)
[traducción de Juan Antonio González Iglesias]



Sarcófago con ménades y sátiros. 
Camposanto monumentale di Pisa

sábado, 20 de marzo de 2021

Dos obras de Salvador Dalí

 


Grabado: Montre Molle (1972)




Broche: La persistencia de la memoria (1949)


"É formidável" (1960), de Carlos Galhardo

 


Del álbum Êle canta para Você (1960)

 

É formidável a gente sonhar.
É formidável nosso sonho se realizar.
Mas formidável é Deus,
nosso Pai, tão humilde
tão bom, grande artista,
o maior que o mundo já conheceu.

É formidável uma nega sambando.
É formidável os casais namorando.
É formidável sofrer, só porque
se aprende a viver.
Viver feliz é uma beleza,
uma coisa louca.
Formidável é tambén beijar sua boca.

 

Ilustración tomada del blog ...Só Pra Incomodar... 


viernes, 19 de marzo de 2021

jueves, 18 de marzo de 2021

"Cordobesa" (1904-1906), atribuido a Julio Romero de Torres

 


Julio Romero de Torres: Cordobesa (1904-1906)
[pintura tomada de Wikipedia]



La Paquera de Jerez: "En las manos de Julio" (serranas)


To[do]s los pinceles
en las manos de Julio
eran claveles.
Y el mundo entero
le dio fama a ese nombre:
Julio Romero.

viernes, 12 de marzo de 2021

"Calma" (2018), de Johanna Sanna

 

Johanna Sanna: Calma (2018)
[pintura tomada de: Artmajeur]

martes, 9 de marzo de 2021

Sonata y paisaje (1921)

 



Camille Saint-Säens: Sonata para clarinete y piano en mi bemol mayor (1921)
Allegro animato (segundo movimiento)



Henri Matisse: Deux femmes étendues (1921)

lunes, 8 de marzo de 2021

"Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado", de Maya Angelou

 "Cada vez que respiraba, mi vestido de tafetán de color lavanda crujía y, al aspirar aire para exhalar la vergüenza, sonaba como el papel rizado en la parte trasera de un coche fúnebre.
Al ver a la Yaya poner volantes fruncidos en el dobladillo y plieguecitos muy monos en torno a la cintura, había comprendido que, cuando me vistiese con él, parecería una estrella de cine. (Era de seda, lo que compensaba su horrible color). Iba a parecer una de esas lindas niñas blancas que eran el ideal de todo el mundo, el sueño de un mundo como Dios manda. Delicadamente apoyado en la negra máquina de coser Singer, parecía mágico y, cuando me lo vieran puesto, vendrían corriendo a decirme: "Marguerite (algunos "querida Marguerite"), perdónanos, por favor; no sabíamos quién eras", y yo respondería generosa: "No, no podíais saberlo. Desde luego, os perdono".
Solo de pensarlo, pasé días enteros como si un hada me hubiese tocado con su varita, pero el sol de las primeras horas de la mañana de Pascua Florida había revelado que ese vestido era un remiendo feísimo de un desecho, en tiempos púrpura, de una mujer blanca. Era largo como el de una señora mayor, pero no ocultaba mis flacas piernas, untadas de vaselina y empolvadas con arcilla roja de Arkansas. Con su tono descolorido, hacía parecer mi piel sucia como el barro y todos los presentes en la iglesia estaban mirando mis flacas piernas.
¡Menuda sorpresa se llevarían el día en que despertara de mi feo sueño negro y mi pelo de verdad, largo y rubio, ocupase el lugar de la crespa maraña que la Yaya no me dejaba alisar! Mis claros ojos azules iban a hipnotizarlos, después de todo lo que habían dicho - que si mi "papá debía de haber sido chino" (creía que querían decir hecho de porcelana china, como una taza) y demás -, porque tenía ojos muy pequeños y estrábicos. Entonces entenderían por qué no se me había pegado nunca el acento del Sur ni hablaba la jerga común y por qué habían de forzarme para que comiese coles y morro de cerdo: porque era, en realidad, blanca y una cruel madrastra duende, celosa, lógicamente, de mi belleza, me había convertido en una chica negra fuertota, de crespo pelo negro y pies grandes y con un hueco entre los dientes por el que habría cabido un lápiz del número 2".
Maya Angelou: I Know Why the Caged Bird Sings (1969)
[trad. de Carlos Manzano]

Maya Angelou de niña
[foto tomada de: Heroínas]

miércoles, 3 de marzo de 2021

"Las ciudades y los ojos. 3", de Italo Calvino

Después de andar siete días a través de boscajes, el que va a a Baucis no consigue verla y ha llegado. Los finos zancos que se alzan del suelo a gran distancia uno de otro y se pierden entre las nubes sostienen la ciudad. Se sube por escalerillas. Los habitantes rara vez se muestran en tierra: tienen arriba todo lo necesario y prefieren no bajar. Nada de la ciudad toca el suelo salvo las largas patas de flamenco en que se apoya, y en los días luminosos, una sombra calada y angulosa que se dibuja en el follaje.
Tres hipótesis circulan sobre los habitantes de Baucis: que odian la tierra; que la respetan al punto de evitar todo contacto; que la aman tal como era antes de ellos, y con catalejos y telescopios apuntando hacia abajo no se cansan de pasarle revista, hoja por hoja, piedra por piedra, hormiga por hormiga, contemplando fascinados su propia ausencia.
Italo Calvino: Las ciudades invisibles (1972)

Nicolás González: City of Baucis
[ilustración tomada de: https://www.behance.net] 


martes, 2 de marzo de 2021

lunes, 1 de marzo de 2021

"Aquí, / en esta orilla blanca", de Pedro Salinas

Aquí,
en esta orilla blanca
del lecho donde duermes,
estoy al borde mismo
de tu sueño. Si diera
un paso más, caería
en sus ondas, rompiéndolo
como un cristal. Me sube
el calor de tu sueño
hasta el rostro. Tu hálito
te mide la andadura
del soñar: va despacio.
Un soplo alterno, leve,
me entrega ese tesoro
exactamente: el ritmo
de tu vivir soñando.
Miro. Veo la estofa 
de que está hecho tu sueño.
La tienes sobre el cuerpo
como coraza ingrávida.
Te cerca de respeto.
A tu virgen te vuelves
toda entera, desnuda,
cuando te vas al sueño.
En la orilla se paran 
las ansias y los besos:
esperan, ya sin prisa,
a que abriendo los ojos
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sueño. Con mi alma
doblada sobre ti
las miradas recorren, 
traslúcida, tu carne
y apartan dulcemente
las señas corporales
por ver si hallan detrás
las formas de tu sueño.
No lo encuentran. Y entonces
pienso en tu sueño. Quiero
descifrarlo. Las cifras 
no sirven, no es secreto.
Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza 
al borde de tu cuerpo;
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño. 
 
           Pedro Salinas: Razón de amor (1938)




 Claude Debussy: Rêverie (1890)
[interpretada por François-Jöel Thiollier]

 



Zinaída Serebriakova: Reclining nude (1930)