domingo, 27 de diciembre de 2020

"A Pizca", de Dámaso Alonso

 A PIZCA

Bestia que lloras a mi lado, dime:
¿Qué dios huraño
te remueve la entraña?
¿A quién o a qué vacío
se dirige tu anhelo,
tu oscuro corazón?
¿Por qué gimes, qué husmeas, que avizoras?
¿Husmeas, di, la muerte?
¿Aúllas a la muerte,
proyectada, cual otro can famélico,
detrás de mí, de tu amo?
Ay, Pizca,
tu terror es quizá sólo el del hombre
que el bieldo enarbolaba,
o el horror a la fiera
más potente que tú.
Tú, sí, Pizca; tal vez lloras por eso.
Yo, no.

Lo que yo siento es
un horror inicial de nebulosa;
o ese espanto al vacío,
cuando el ser se disuelve, esa amargura
del astro que se enfría entre lumbreras
más jóvenes, con frío sideral,
con ese frío que termina
en la primera noche, aún no creada;
o esa verdosa angustia del cometa
que, antorcha aún, como oprimida antorcha,
invariablemente, indefinidamente,
cae,
pidiendo destrucción, ansiando choque.
Ah, sí, que es más horrible
infinito caer sin dar en nada,
sin nada en que chocar. Oh viaje negro,
oh poza del espanto:
y, cayendo, caer y caer siempre.

Las sombras que yo veo tras nosotros,
tras ti, Pizca, tras mí,
por las que estoy llorando,
ya ves, no tienen nombre:
son la tristeza original,
son la amargura
primera,
son el terror oscuro,
ese espanto en la entraña
de todo lo que existe
(entre dos noches, entre dos simas, entre dos mares),
de ti, de mí, de todo.
No tienen, Pizca, nombre, no; no tienen nombre.

Dámaso Alonso: Hijos de la ira (1944)


Francisco de Goya: El perro (1819-1823)

viernes, 25 de diciembre de 2020

"Snatch. Cerdos y diamantes" (2000)

 


"Ritchie tiene un don para los diálogos y la acción animados. Sí, encontramos la idea principal de Tarantino en la ficción pulp de Ritchie y un giro surrealista de Trainspotting en la fotografía, y su experiencia haciendo vídeos musicales para grupos alemanes de música de baile en los cortes rápidos y el ritmo irregular. Pero Ritchie tiene algo propio: una energía con la que va a por todas y supera los clichés del género del crimen".

[trad. del Aprendiz Extasiado] 

"Ritchie has a gift for lively dialogue and action. Yes, there’s a Tarantino thrust to Ritchie’s pulp fiction and a surreal Trainspotting spin to his camerawork, and his experience making music videos for German dance bands shows in the fast cuts and jagged pacing. But Ritchie’s got something all his own: a go-for-broke energy that cuts through the cliches of the crime genre".

Peter Travers (January 19, 2001).
"Snatch". Rolling Stone

viernes, 18 de diciembre de 2020

"Poema de los dones", de Jorge Luis Borges

Durante toda su vida, Jorge Luis Borges fue un ávido lector, encontró en los libros el sentido de su existencia. En 1955 fue nombrado director de la Biblioteca Nacional de Argentina. Lamentablemente, por aquel entonces ya había perdido la vista. En 1960 apareció publicado este poema en su obra El Hacedor. 


POEMA DE LOS DONES

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.

De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden

las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.

De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esta alta y honda biblioteca ciega.

Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.

Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.

Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.

Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.

¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?

Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.

Jorge Luis Borges: El hacedor (1960)


Tavík František Šimon:  Biblioteca Pública de Nueva York 
(década de 1920)
Colección privada


martes, 15 de diciembre de 2020

"La madre", de Dámaso Alonso

LA MADRE

No me digas
que estás llena de arrugas, que estás llena de sueño,
que se te han caído los dientes,
que ya no puedes con tus pobres remos hinchados,
     deformados por el veneno del reuma.

No importa, madre, no importa.
Tú eres siempre joven,
eres una niña,
tienes once años.
Oh, sí, tú eres para mí eso: una candorosa niña.

Y verás que es verdad si te sumerges en esas lentas aguas,
     en esas aguas poderosas,
que te han traído a esta ribera desolada.
Sumérgete, nada a contracorriente, cierra los ojos,
y cuando llegues, espera allí a tu hijo.
Porque yo también voy a sumergirme en mi niñez antigua,
pero las aguas que tengo que remontar hasta casi la fuente,
son mucho más poderosas, son aguas turbias, como teñidas de
     sangre.
Óyelas, desde tu sueño, cómo rugen,
cómo quieren llevarse al pobre nadador.
¡Pobre del nadador que somorguja y bucea en ese mar salobre de la
     memoria!
...Ya ves: ya hemos llegado.
¿No es una maravilla que los dos hayamos arribado a esta prodigiosa
     ribera de nuestra infancia?
Si, así es como a veces fondean un mismo día en el puerto de
     Singapur dos naves,
y la una viene de Nueva Zelanda, la otra de Brest.
Así hemos llegado los dos, ahora, juntos.
Y ésta es la única realidad, la única maravillosa realidad:
que tú eres una niña y que yo soy un niño.

¿Lo ves, madre?
No se te olvide nunca que todo lo demás es mentira, que esto solo es
     verdad, la única verdad.
Verdad, tu trenza muy apretada, como la de esas niñas acabaditas de
     peinar ahora,
tu trenza, en la que se marcan tan bien los brillantes lóbulos del
     trenzado,
tu trenza, en cuyo extremo pende, inverosímil, un pequeño lacito rojo;
verdad, tus medias azules, anilladas de blanco, y las puntillas de los
     pantalones que te asoman por debajo de la falda;
verdad, tu carita alegre, un poco enrojecida, y la tristeza de tus ojos.
(Ah, ¿por qué está siempre la tristeza en el fondo de la alegría?)
¿Y adónde vas ahora? ¿Vas camino del colegio?

Ah, niña mía, madre,
yo, niño también, un poco mayor, iré a tu lado,
te serviré de guía,
te defenderé galantemente de todas las brutalidades de mis
     compañeros,
te buscaré flores,
me subiré a las tapias para cogerte las moras más negras, las más
     llenas de jugo,
te buscaré grillos reales, de esos cuyo cri-crí es como un choque de
     campanitas de plata.
¡Qué felices los dos, a orillas del río, ahora que va a ser el verano!

A nuestro paso van saltando las ranas verdes,
van saltando, van saltando al agua las ranas verdes:
es como un hilo continuo de ranas verdes,
que fuera repulgando la orilla, hilvanando la orilla con el río.
¡Oh qué felices los dos juntos, solos en esta mañana!
Ves: todavía hay rocío de la noche; llevamos los zapatos
    llenos de deslumbrantes gotitas.

¿O es que prefieres que yo sea tu hermanito menor?
Sí, lo prefieres.
Seré tu hermanito menor, niña mía, hermana mía, madre mía.
¡Es tan fácil!
Nos pararemos un momento en medio del camino,
para que tú me subas los pantalones,
y para que me suenes las narices, que me hace mucha falta
(porque estoy llorando; sí, porque ahora estoy llorando).

No. No debo llorar, porque estamos en un bosque.
Tú ya conoces las delicias del bosque (las conoces por los cuentos,
porque tú nunca has debido estar en un bosque,
o por lo menos no has estado nunca en esta deliciosa soledad,
     con tu hermanito).
Mira, esa llama rubia que velocísimamente repiquetea las ramas
     de los pinos,
esa llama que como un rayo se deja caer al suelo, y que ahora
     de un bote salta a mi hombro,
no es fuego, no es llama, es una ardilla.
¡No toques, no toques ese joyel, no toques esos diamantes!
¡Qué luces de fuego dan, del verde más puro, del tristísimo y virginal
     amarillo, del blanco creador, del más hiriente blanco!
¡No, no lo toques!: es una tela de araña, cuajada de gotas de rocío.
Y esa sensación que ahora tienes de una ausencia invisible, como una
     bella tristeza, ese acompasado y ligerísimo rumor de pies lejanos,
     ese vacío, ese presentimiento súbito del bosque,
es la fuga de los corzos. ¿No has visto nunca corzas en huida?
¡Las maravillas del bosque! Ah, son innumerables; nunca te las podría
     enseñar todas, tendríamos para toda una vida...

...para toda una vida. He mirado, de pronto, y he visto tu bello rostro
     lleno de arrugas,
el torpor de tus queridas manos deformadas,
y tus cansados ojos llenos de lágrimas que tiemblan.
Madre mía, no llores: víveme siempre en sueño.
Vive, víveme siempre ausente de tus años, del sucio mundo hostil,
     de mi egoísmo de hombre, de mis palabras duras.
Duerme ligeramente en ese bosque prodigioso de tu inocencia,
en ese bosque que crearon al par tu inocencia y mi llanto.
Oye, oye allí siempre cómo te silba las tonadas nuevas tu hijo, tu hermanito, para arrullarte el sueño.

No tengas miedo, madre. Mira, un día ese tu sueño cándido se te hará
     de repente más profundo y más nítido.
Siempre en el bosque de la primer mañana, siempre en el bosque
     nuestro.
Pero ahora ya serán las ardillas, lindas, veloces llamas, llamitas de
     verdad;
y las telas de araña, celestes pedrerías;
y la huida de corzas, la fuga secular de las estrellas a la busca de Dios.
Y yo te seguiré arrullando el sueño oscuro, te seguiré cantando.
Tú oirás la oculta música, la música que rige el universo.
Y allá en tu sueño, madre, tú creerás que es tu hijo quien la envía.
    Tal vez sea verdad: que un corazón es lo que mueve el mundo.
Madre, no temas. Dulcemente arrullada, dormirás en el bosque el más
     profundo sueño.
Espérame en tu sueño. Espera allí a tu hijo, madre mía.

Dámaso Alonso: Hijos de la ira (1944)


James McNeill Whistler: Whistler's mother (1871)

domingo, 13 de diciembre de 2020

"Corn Island" (სიმინდის კუნძული) (2014)

 


"Excelente plasmación del diálogo entre hombre y naturaleza a través de la historia de un anciano y su nieta que, en una de las minúsculas islas que el río crea (y después destruye) cada año, levantan primero un choza y luego una plantación de maíz, con conflicto bélico georgiano de fondo. Casi sin palabras, una obra bella y minimalista sobre la tenacidad y el esfuerzo, serena, limpia, realista, algo triste, muy bien filmada".

Jordi Batlle (22 de mayo de 2015).
"Corn Island: la épica del maíz". La Vanguardia. 

sábado, 12 de diciembre de 2020

"Interiores" (1978)


"Yes, the opening does remind us of Bergman: The static shots, held for a moment's contemplation, of the rooms and possessions of a family. But then people enter the rooms, and their lives and voices have a particularly American animation; Woody Allen is right to say that his drama, "Interiors", belongs more in the tradition of Eugene O'Neill than of Ingmar Bergman. But what's this? Here we have a Woody Allen film, and we're talking about O'Neill and Bergman and traditions and influences? Yes, and correctly. Allen, whose comedies have been among the cheerful tonics of recent years, is astonishingly assured in his first drama.

He gives us a time of crisis in a family, and develops it in counterpoint with the countless smaller joys and crises that are a family. He is very spare: every scene counts, and the dialogue has the precision of a J. D. Salinger short story. There's nothing thrown in for effect unless the effect contributes specifically to the direction of the complete film."

Roger Ebert (August 02, 1978).

miércoles, 9 de diciembre de 2020

"Nader y Simin, una separación" (2011)


"Farhadi habla de temas íntimos y sociales a la vez con un rigor, con una profundidad, con un pudor y con una elegancia que no abundan en la producción contemporánea, ya sea de Hollywood o de cualquier país periférico.
Se trata de una propuesta de una solidez formal (jamás aburrida) y de una complejidad temática (nunca críptica) que necesita de la participación activa, comprometida del espectador. [...]
Las insospechadas derivaciones de la trama (de 123 minutos que jamás decaen) convierten a la separación en un intenso, poderoso y revelador retrato sobre los bruscos cambios y las fuertes contradicciones entre tradición y modernidad que irrumpen en una sociedad iraní contemporánea tensionada entre el conservadurismo religioso y las tentaciones del capitalismo. Una historia local, es cierto, pero de alcance universal".
Diego Batlle (3 de mayo de 2012).
"La separación". La Nación.

martes, 1 de diciembre de 2020

"Antes de la lluvia" (1994)

 

"Incontestable obra maestra, una de las películas claves del cine europeo de los años noventa".
  Pablo Kurt: Filmaffinity

"Antes de la lluvia actúa como una lúcida parábola de los conflictos que han asolado Europa recientemente y que han provocado una guerra devastadora tanto en el sentido físico como moral. Los ideales de convivencia y tolerancia han sido destruidos brutalmente y la población, víctima de la guerra civil, se ha visto obligada a tomar partido en nombre de unos principios definidos por la etnia, la nación o la religión.

Se ha hablado de la película como metáfora trágica de un mundo condenado, de embrión del desastre que amenaza Europa o de radiografía de un conflicto nacionalista de terribles consecuencias. Cualquiera de estas explicaciones, que aluden a la dimensión individual o colectiva del conflicto, corresponde perfectamente a la brutal violencia que vemos en las imágenes como reflejo de esta situación.

Según el director, el título del filme hace referencia a “la sensación de tensa expectativa que se produce cuando el cielo está cargado y amenaza tormenta”. Esta tensión de la espera antes del estallido de la lluvia es la viva imagen que mejor ilustra la situación de las luchas nacionalistas en los Balcanes y concretamente la situación de Macedonia, que consiguió la independencia la última semana del rodaje. Los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes no desencadenaron un conflicto armado como en otras regiones de la antigua Yugoslavia, pero igualmente estaba presente toda la fuerza del odio y la violencia entre las diferentes comunidades que convivían en el mismo territorio".

Centro de Comunicación y Pedagogía:

domingo, 22 de noviembre de 2020

"La fiera de mi niña" (1938)


 "La comedia loca se define por sus personajes excéntricos, las situaciones poco convencionales, las payasadas, la química sexual y las salidas graciosas y con gancho, propios de este punto de referencia de la mofa. Los ingredientes imprescindibles del género - un distraído profesor, una disparatada heredera, un animal hostil (o tres, en este caso), el interés por una gran suma de dinero, caídas, cócteles, falsa identidad, una búsqueda, un accidente de coche, una prometida no deseada, una confusión absurda - están todos presentes en perfecto estado en la rítmicamente vertiginosa, locamente divertida película de Howard Hawks; escrita por uno de los mejores guionistas de los años 30, Dudley Nichols".
[trad. de El Aprendiz Extasiado]

"Screwball comedy is defined by the eccentric characters, unconventional situations, slapstick, mishaps, sexual chemistry and snappy repartee of this landmark jape. Staples of the genre — an absent-minded professor, a madcap heiress, a contrary animal (or three in this case), a large sum of money being sought, pratfalls, cocktails, false identity, a pursuit, a car crash, an unwanted fiancee, and absurd confusion — are all present in mint condition in Howard Hawks' breakneck-paced, maniacally funny picture; written by one of the top screenwriters of the 30s, Dudley Nichols".
Angie Errigo (1 January 2000).
"Bringing Up Baby Review". Empire.

sábado, 21 de noviembre de 2020

"Your name" (2016)

 

"La distancia y la ausencia determinan la esencial fragilidad de los personajes de Makoto Shinkai, uno de los grandes poetas en activo del anime contemporáneo. Esteta y romántico, el autor de Your Name, película que se ha convertido en el anime de mayor recaudación internacional de la historia, suele centrar su mirada en amores evanescentes, imposibles o simplemente improbables que encuentran su eco amplificado en el movimiento de los cuerpos celestes y sus provisionales refugios en las transformaciones del tiempo atmosférico. Su estilo es inconfundible y se mueve entre el obsesivo gusto por el detalle hiperrealista y el vuelo lírico, en ocasiones capaz de aventurarse por el terreno de una sublimada y fascinante cursilería. Pocos trabajos de animación exploran de manera tan concienzuda y delicada las posibilidades expresivas de la luz, o simulan con tanta pertinencia la ilusión de que lo que estamos viendo ha sido capturado por una lente que emborrona de melancolía algunas zonas del plano o deforma elegantemente el recorrido de la cámara por un paisaje tan vívido como inexistente. Otra seña de identidad del estilo Shinkai es el gusto por la sinécdoque, plasmado en encuadres que se detienen en objetos y naturalezas muertas o fragmentan la figura humana destacando gestos tan nimios como significativos".
Jordi Costa (7 de abril de 2017).
"La teoría de las cuerdas y el amor". El País.

domingo, 8 de noviembre de 2020

"El salto", de León Felipe

EL SALTO

Somos como un caballo sin memoria,
somos como un caballo
que no se acuerda ya
de la última valla que ha saltado.
 
Venimos corriendo y corriendo
por una larga pista de siglos y de obstáculos,
De vez en vez, la muerte...
             ¡el salto!
y nadie sabe cuántas
veces hemos saltado
para llegar aquí, ni cuántas saltaremos todavía
para llegar a Dios que está sentado
al final de la carrera...
esperándonos.
 
Lloramos y corremos,
caemos y giramos,
vamos de tumbo en tumba
dando brincos y vueltas entre pañales y sudarios.

León Felipe: Ganarás la luz (1942)


Carlo Carrà: Il cavaliere rosso (1913)

viernes, 30 de octubre de 2020

"Memento mori"


Mosaico Memento mori de Pompeya (30 a. C. - 14 d. C.)

Este mosaico representa el Memento mori. Está cargado de símbolos que hunden sus raíces en la filosofía epicúrea.  Aparece representada la rueda de la Fortuna, que hace que las personas puedan pasar de la riqueza (simbolizada por el cetro y la tela púrpura de la izquierda) a la pobreza (representada por el callado, la alforja y la piel de cabra, propios del mendigo, a la derecha). O viceversa. Ambos estados, la riqueza y la pobreza, son muy precarios. No solo por los vaivenes de la Fortuna. La muerte siempre acecha y la vida pende de un hilo: cuando ese hilo se rompe, el alma (simbolizada por la mariposa) vuela hacia el más allá. Tras la muerte, desaparecen las diferencias sociales. Así, todos somos iguales después de muertos. Es la idea del poder igualador de la muerte y de la democracia de ultratumba. 

Este mosaico proviene de un triclinium (en las casas romanas, la sala donde se celebraban los banquetes). Los símbolos de muerte como el memento mori eran frecuentes en la decoración de los triclinia. Se trata de una asociación por contraposición entre los placeres de la vida y la inevitabilidad de la muerte. Es esta una idea de la filosofía epicúrea, que invita a gozar los placeres de la vida, siendo siempre conscientes del destino final al que tarde o temprano nos vemos abocados todos los seres humanos. 


COPLA XIV

Esos reyes poderosos
que vemos por escripturas
  ya passadas
con casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
  trastornadas;
  assí, que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
  e perlados,
assí los trata la muerte
como a los pobres pastores
  de ganados.

Jorge Manrique: Coplas a la muerte de su padre (c. 1470)

miércoles, 28 de octubre de 2020

"El peral salvaje" (2018)


"Si con Sueño de invierno Nuri Bilge Ceylan parecía haber firmado su versión de Secretos de un matrimonio, con El peral salvaje ha ampliado el campo de batalla, en clave masculina, de Sonata de otoño. Como en las películas de Bergman, la confrontación verbal sirve para moldear el ritmo de las secuencias, como si la palabra, afilada como un escalpelo, se hundiera en la densidad de la piedra del tiempo. [...]

Con los diálogos que su arrogante protagonista mantiene con los que se cruzan en su camino –memorable el intercambio verbal con un escritor de renombre, al que intenta convencer de su valor como autor novel criticando todo lo que representa su obra–, Ceylan construye un muro de desencanto y melancolía, por el que hay que escalar sin agarres para observar algo parecido al crepúsculo. No hay tema que la película se olvide de abordar, desde el debate religioso hasta la angustia de la creación como tocata y fuga de la realidad, desde el libre albedrío hasta las tinieblas de la sociedad turca en la era Erdogan, alérgica a la iniciativa de los jóvenes si no es en connivencia con un Estado corrupto".

Sergi Sánchez (2 de agosto de 2019).
"Crítica de El peral salvaje". Fotogramas

domingo, 18 de octubre de 2020

"Tres colores: Azul, Blanco, Rojo" (1993-1994)

 


"Se trata, muy elípticamente, de pintar sobre la pantalla la bandera de Francia. A su manera, es una loa decepcionada (o un epitafio esperanzado, como se quiera) a Europa y a lo que el continente ilustrado significa. Contempladas desde ahora mismo y desde la crisis de los refugiados a los pies de la frontera, pocas películas se antojan tan lúcidas y hasta necesarias. Tan actuales. La Libertad, la Igualdad y la Fraternidad aparecen proyectadas sobre los rostros extrañados de sí mismos de tres actrices con gesto de herida, de tres personajes perdidos: Juliette Binoche, Julie Delpy e Irene Jacob.
La idea es dibujar un espacio abstracto en el que lo que importa no es tanto lo que se ve como lo que hay detrás. Y hacerlo desde la más meticulosa fotografía del detalle, de la realidad en su sentido más banal. Se trata en definitiva de alcanzar el misterio de la oscuridad desde la más resplandeciente de las luces".

Luis Martínez (10 de marzo de 2016).
"Escuchar la luz". El Mundo. 

jueves, 24 de septiembre de 2020

"Romero solo", de León Felipe

ROMERO SOLO
 
Ser en la vida romero,
romero solo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero... sólo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,
ligero, siempre ligero.
 
Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero.
Un día todos sabemos 
hacer justicia. Tan bien como el Rey hebreo
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos 
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros. 
 
León Felipe: Versos y oraciones de caminante (1920)
 

 
Rosendo García, "Sendo": 
En el camino de vuelta (en la encrucijada) (2005)

 

martes, 25 de agosto de 2020

Erotismo y sexualidad en la antigua Grecia

"En el imaginario colectivo de los griegos, Eros es una fuerza de la naturaleza, que está por todas partes y que hace sentir el deseo amoroso a los seres humanos. Es la fuerza que se manifiesta en la sexualidad. Si se controla ese deseo y se lleva por los cauces debidos, el resultado es altamente positivo; pero las flechas de Eros destruyen a quienes se dejan llevar por la pasión que provocan. [...]

Los griegos tenían una doble percepción de la sexualidad. Distinguían, por un lado, la atracción inmediata entre dos cuerpos, con una necesidad también inmediata de satisfacción física, que experimentaban por igual hombres y animales. Y veían, por otro, una sexualidad exclusivamente humana, que era más bien la respuesta física de un proceso mental; por eso se podía dirigir hacia objetivos que no fueran exactamente la reproducción y el placer que le sirve de instrumento. En las dos formas intervenía Eros, pero es en esta segunda en la que funcionaba un mecanismo erótico que se puede distinguir del sexual. La flecha de Eros es el impacto visual que produce la belleza del potencial objeto amado en el potencial sujeto amante. La respuesta en este es hímeros, el deseo amoroso, que pone en marcha el ritual del cortejo, con sus variados recursos. Se da por supuesto que el resultado final de esas actuaciones es la capitulación del objeto, lo que conduce a la relación sexual. Característica del ser humano es la capacidad de mantener el deseo amoroso en ausencia del ser amado; pothos, la añoranza, da nombre a esa vivencia.

En la interpretación platónica, la belleza del amado llena hasta tal punto de amor "divino", es decir, sublime, al amante que es capaz de proyectarlo sobre él, para recibirlo de nuevo, en una especie de efecto espejo. En la imaginación popular hay un Anteros, un hermano de Eros, que lanza sus flechas al amado para producir el amor de respuesta. Él es también quien castiga el desdén del amado frente a los inútiles afanes del amante, erigiéndose en vengador de su fracaso".

Raquel López Melero: Así vivieron en la Antigua Grecia


Copa de vino con escena erótica. Hetaira montando a hombre erecto (h. 480 a. C.)

martes, 18 de agosto de 2020

"Ágape", de César Vallejo

            ÁGAPE

Hoy no ha venido nadie a preguntar;
ni me han pedido en esta tarde nada.

No he visto ni una flor de cementerio
en tan alegre procesión de luces.
Perdóname, Señor: qué poco he muerto!

En esta tarde todos, todos pasan
sin preguntarme ni pedirme nada.

Y no sé qué se olvidan y se queda
mal en mis manos, como cosa ajena.

He salido a la puerta,
y me da ganas de gritar a todos:
Si echan de menos algo, aquí se queda!

Porque en todas las tardes de esta vida,
yo no sé con qué puertas dan a un rostro,
y algo ajeno se toma el alma mía.

Hoy no ha venido nadie;
y hoy he muerto qué poco en esta tarde!
                        César Vallejo: Trilce (1922)



Cecilio Guzmán de Rojas: El mendigo (1919)
 

domingo, 16 de agosto de 2020

La ONU y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

En septiembre de 2015 en Nueva York, la  Asamblea General de Naciones Unidas emite el informe Transformar nuestro mundo: la agenda 2030 para el desarrollo sostenibleLos países miembros se comprometen a lograr el desarrollo sostenible en sus tres dimensiones -económica, ambiental y social-. Se plantean 17 objetivos:



jueves, 13 de agosto de 2020

"Aparajito" (অপরাজিত) (1957)

 


"The relationship between Apu and his mother observes truths that must exist in all cultures: how the parent makes sacrifices for years, only to see the child turn aside and move thoughtlessly away into adulthood... It is about a time, place and culture far removed from our own, and yet it connects directly and deeply with our human feelings. It is like a prayer, affirming that this is what the cinema can be, no matter how far in our cynicism we may stray."
Roger Ebert (4 March 2001)

viernes, 7 de agosto de 2020

"Nostalgia" (1983)


"El cine es un misterio. Es un misterio para el propio director, el resultado, la película acabada, debe ser siempre un misterio para el director, de otra forma no sería interesante".
Andréi Tarkovski

En Nostalgia, uno de los personajes principales, el loco Domenico, grita antes de inmolarse: "El verdadero mal de nuestro tiempo es que ya no quedan grandes maestros. La senda del corazón está llena de sombras. Debemos escuchar las voces que parecen inútiles. En cerebros llenos de largas tuberías de desagüe, de muros de colegio, de asfalto y de prácticas asistenciales. ¡Que entre el zumbido de los insectos! Debemos llenarnos los ojos, los oídos, con cosas que sean el inicio de un gran sueño. Alguien debe gritar que construiremos las pirámides. ¡No importa si después no las construimos! Debemos alimentar el deseo y debemos estirar los rincones del alma como si fuera una calle infinita...".

jueves, 6 de agosto de 2020

"Her" (2013)


"Her dibuja un universo aséptico y triste ("chapeau" a la muy creativa fotografía de Hoyte Van Hoytema) que recuerda mucho al de Gattaca, de Andrew Niccol, otra fábula futurista sobre la deriva de los sentimientos. Aunque hay una corriente subterránea por la que circula el humor, la película de Jonze es profundamente desasosegadora: su mirada, lúcida e incisiva, a una especie humana abocada a la soledad, la desconexión emocional y la esclavitud tecnológica es de un contundente nihilismo. Y algo nos dice que esto no es ciencia ficción, que Jonze habla del Zeitgeist presente". 
Jordi Batlle Caminal (21 de febrero de 2014).

"Jonze, en su primer guión escrito en solitario, está a un paso de tornarse cursi, pero evade la zanja. Escuchadas sueltas, fuera del contexto, son [frases] naroskianas. “Creo que me escondí y la dejé sola en la relación... Estoy esperando a que desaparezca todo el amor", dice Theo, para divorciarse. "A veces siento que ya he sentido todo lo que tenía para sentir”. O “El pasado es sólo una historia que nos contamos”, dice Samantha, quien tiene mucho más claro que Theodore qué pasa en esa relación ¿de a dos?".
Clarín (13 de marzo de 2014).