lunes, 30 de marzo de 2026
Sonata para violonchelo solo nº1 (1960), de Mieczysław Weinberg
"Bailar en la oscuridad" (2000), dirigida por Lars von Trier
«Selma recrea en Bailar en la oscuridad el valor de la mujer fuerte y frágil en su capacidad ilimitada de perdonar, que la soberbia interpretación de Björk eleva a categoría de símbolo. No olvidemos la consideración de Dreyer como director favorito de Von Trier.
La visualización interior del amor al musical de la protagonista, que expresa la posibilidad transformadora de las contrariedades de la vida con la belleza y armonía de la canción y el baile, se irán plasmando en una serie de secuencias antológicas -que a buen seguro quedarán en la historia del cine musical- por la riqueza, fuerza y plasticidad de la música, letras y coreografías. La conjunción del talento compositor y vocal de Björk, con la ayuda de Von Trier y sus colaboradores, han hecho posible una renovación creativa del género musical cinematográfico.
Y por si no fuera suficiente con semejante cocktail, pongamos: el valor de la amistad (estupenda Catherine Deneuve); las dificultades de la inmigración; la brutalidad innecesaria de la pena de muerte como medio de hacer justicia; el absurdo del «éxito» económico y consumista a costa de la autenticidad personal y afectiva… configuran un espectáculo difícil de olvidar.»