martes, 25 de agosto de 2020

Erotismo y sexualidad en la antigua Grecia

"En el imaginario colectivo de los griegos, Eros es una fuerza de la naturaleza, que está por todas partes y que hace sentir el deseo amoroso a los seres humanos. Es la fuerza que se manifiesta en la sexualidad. Si se controla ese deseo y se lleva por los cauces debidos, el resultado es altamente positivo; pero las flechas de Eros destruyen a quienes se dejan llevar por la pasión que provocan. [...]

Los griegos tenían una doble percepción de la sexualidad. Distinguían, por un lado, la atracción inmediata entre dos cuerpos, con una necesidad también inmediata de satisfacción física, que experimentaban por igual hombres y animales. Y veían, por otro, una sexualidad exclusivamente humana, que era más bien la respuesta física de un proceso mental; por eso se podía dirigir hacia objetivos que no fueran exactamente la reproducción y el placer que le sirve de instrumento. En las dos formas intervenía Eros, pero es en esta segunda en la que funcionaba un mecanismo erótico que se puede distinguir del sexual. La flecha de Eros es el impacto visual que produce la belleza del potencial objeto amado en el potencial sujeto amante. La respuesta en este es hímeros, el deseo amoroso, que pone en marcha el ritual del cortejo, con sus variados recursos. Se da por supuesto que el resultado final de esas actuaciones es la capitulación del objeto, lo que conduce a la relación sexual. Característica del ser humano es la capacidad de mantener el deseo amoroso en ausencia del ser amado; pothos, la añoranza, da nombre a esa vivencia.

En la interpretación platónica, la belleza del amado llena hasta tal punto de amor "divino", es decir, sublime, al amante que es capaz de proyectarlo sobre él, para recibirlo de nuevo, en una especie de efecto espejo. En la imaginación popular hay un Anteros, un hermano de Eros, que lanza sus flechas al amado para producir el amor de respuesta. Él es también quien castiga el desdén del amado frente a los inútiles afanes del amante, erigiéndose en vengador de su fracaso".

Raquel López Melero: Así vivieron en la Antigua Grecia


Copa de vino con escena erótica. Hetaira montando a hombre erecto (h. 480 a. C.)

martes, 18 de agosto de 2020

"Ágape", de César Vallejo

            ÁGAPE

Hoy no ha venido nadie a preguntar;
ni me han pedido en esta tarde nada.

No he visto ni una flor de cementerio
en tan alegre procesión de luces.
Perdóname, Señor: qué poco he muerto!

En esta tarde todos, todos pasan
sin preguntarme ni pedirme nada.

Y no sé qué se olvidan y se queda
mal en mis manos, como cosa ajena.

He salido a la puerta,
y me da ganas de gritar a todos:
Si echan de menos algo, aquí se queda!

Porque en todas las tardes de esta vida,
yo no sé con qué puertas dan a un rostro,
y algo ajeno se toma el alma mía.

Hoy no ha venido nadie;
y hoy he muerto qué poco en esta tarde!
                        César Vallejo: Trilce (1922)



Cecilio Guzmán de Rojas: El mendigo (1919)
 

domingo, 16 de agosto de 2020

La ONU y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

En septiembre de 2015 en Nueva York, la  Asamblea General de Naciones Unidas emite el informe Transformar nuestro mundo: la agenda 2030 para el desarrollo sostenibleLos países miembros se comprometen a lograr el desarrollo sostenible en sus tres dimensiones -económica, ambiental y social-. Se plantean 17 objetivos:



jueves, 13 de agosto de 2020

"Aparajito" (অপরাজিত) (1957)

 


"The relationship between Apu and his mother observes truths that must exist in all cultures: how the parent makes sacrifices for years, only to see the child turn aside and move thoughtlessly away into adulthood... It is about a time, place and culture far removed from our own, and yet it connects directly and deeply with our human feelings. It is like a prayer, affirming that this is what the cinema can be, no matter how far in our cynicism we may stray."
Roger Ebert (4 March 2001)

viernes, 7 de agosto de 2020

"Nostalgia" (1983)


"El cine es un misterio. Es un misterio para el propio director, el resultado, la película acabada, debe ser siempre un misterio para el director, de otra forma no sería interesante".
Andréi Tarkovski

En Nostalgia, uno de los personajes principales, el loco Domenico, grita antes de inmolarse: "El verdadero mal de nuestro tiempo es que ya no quedan grandes maestros. La senda del corazón está llena de sombras. Debemos escuchar las voces que parecen inútiles. En cerebros llenos de largas tuberías de desagüe, de muros de colegio, de asfalto y de prácticas asistenciales. ¡Que entre el zumbido de los insectos! Debemos llenarnos los ojos, los oídos, con cosas que sean el inicio de un gran sueño. Alguien debe gritar que construiremos las pirámides. ¡No importa si después no las construimos! Debemos alimentar el deseo y debemos estirar los rincones del alma como si fuera una calle infinita...".

jueves, 6 de agosto de 2020

"Her" (2013)


"Her dibuja un universo aséptico y triste ("chapeau" a la muy creativa fotografía de Hoyte Van Hoytema) que recuerda mucho al de Gattaca, de Andrew Niccol, otra fábula futurista sobre la deriva de los sentimientos. Aunque hay una corriente subterránea por la que circula el humor, la película de Jonze es profundamente desasosegadora: su mirada, lúcida e incisiva, a una especie humana abocada a la soledad, la desconexión emocional y la esclavitud tecnológica es de un contundente nihilismo. Y algo nos dice que esto no es ciencia ficción, que Jonze habla del Zeitgeist presente". 
Jordi Batlle Caminal (21 de febrero de 2014).

"Jonze, en su primer guión escrito en solitario, está a un paso de tornarse cursi, pero evade la zanja. Escuchadas sueltas, fuera del contexto, son [frases] naroskianas. “Creo que me escondí y la dejé sola en la relación... Estoy esperando a que desaparezca todo el amor", dice Theo, para divorciarse. "A veces siento que ya he sentido todo lo que tenía para sentir”. O “El pasado es sólo una historia que nos contamos”, dice Samantha, quien tiene mucho más claro que Theodore qué pasa en esa relación ¿de a dos?".
Clarín (13 de marzo de 2014).


"Nací en Álamo", cantada por Remedios Silva Pisa

"Nací en Álamo" es el leitmotiv de la película Vengo (2000), dirigida por el francés Tony Gatlif. La canción, escrita por el propio director y con arreglos basados en Dionysis Tsaknis, es interpretada por la estremecedora voz de Remedios Silva Pisa, una joven cantante, de 17 años, de las afueras de Sevilla.



No tengo lugar
y no tengo paisaje
y aún menos tengo patria.
Con mis dedos hago el fuego
y con mi corazón te canto.
Las cuerdas de mi corazón lloran.
Nací en Álamo.
Nací en Álamo.
No tengo lugar 
y no tengo paisaje
y aún menos tengo patria.
Nací en Álamo.
Nací en Álamo.
Ay, cuando cantas
y con tus [¿...?]
nuestras mujeres te hechizan...