viernes, 27 de agosto de 2021

Gabriel Celaya y Ferdinand Hodler


Todas las mañanas cuando leo el periódico

Me asomo a mi agujero pequeñito.
Fuera suena el mundo, sus números, su prisa,
sus furias que dan a una su zumba y su lamento.
Y escucho. No lo entiendo.

Los hombres amarillos, los negros o los blancos,
la Bolsa, las escuadras, los partidos, la guerra :
Largas filas de hombres cayendo de uno en uno.
Los cuento. No lo entiendo.

Levantan sus banderas, sus sonrisas, sus dientes,
sus tanques, su avaricia, sus cálculos, sus vientres,
y una belleza ofrece su sexo a la violencia.
Lo veo. No lo creo.

Yo tengo mi agujero oscuro y calentito.
Si miro hacia lo alto, veo un poco de cielo.
Puedo dormir, comer, soñar con Dios, rascarme.
El resto no lo entiendo.

                                            Gabriel Celaya (1945)



Ferdinand Hodler: El lector (c. 1885)
c.

miércoles, 18 de agosto de 2021

"Rocco y sus hermanos" (1960), dirigida por Luchino Visconti

 


«Visconti con questo film sembra aver voluto illustrare il dramma dell'emigrazione interna italiana. In che cosa consiste questo dramma? Brevemente, é lo stesso dramma degli emigrati italiani a New York o a Buenos Aires. L'ambiente sociale, religioso e culturale, assai fragile e decrepito, dei paesi d'origine non resiste al trapianto e va in polvere, e l'emigrante si trova nudo e indifeso in un mondo del tutto straniero. [...] Ma è poi veramente questo l'argomento del film di Visconti? Secondo noi, invece, il dramma dell'emigrazione è rimasto nell'ombra. Per esempio, la sconfitta e il disfacimento morale di Simone appaiono nel film come un fatto piuttosto individuale que sociale, ossia Simone è debole e non perché è emigrato. [...]
Visconti ha girato il film con maestria; Rocco e i suoi fratelli é senza dubbio il suo miglior film dopo La terra trema. Forte, diretto e brutale benché a momenti un poco freddo, il film rispecchia fedelmente nelle sue compiacenze di crudeltà e nella sua minuzia descrittiva le due componenti del singolare talento del regista: quella decadentistica e quella sociale.»
Alberto Moravia (23 gennaio 1960).
L'Espresso

martes, 17 de agosto de 2021

Siddhartha se despide de Govinda

 - Govinda, amigo mío, por fin has dado el paso, por fin has elegido tu camino. Siempre has sido mi amigo, Govinda, y siempre has marchado detrás de mí, a un paso de distancia. Muchas veces he pensado: "¿No dará Govinda alguna vez un paso solo, sin mí, movido por su propia iniciativa?". Y ahora veo que te has hecho un hombre y has sabido elegir tu camino. ¡Ojalá lo sigas hasta el fin, querido amigo! ¡Y ojalá encuentres la liberación!

Govinda, que no había entendido cabalmente las palabras de su amigo, repitió en tono impaciente su pregunta:

- ¡Pero habla, por favor! ¡Te lo suplico, querido Siddhartha! Dime, pues no puede ser de otra manera, que también tú, mi sabio amigo, buscarás refugio junto al sublime Buda.

Y Siddhartha replicó, apoyando una mano sobre el hombro de Govinda:

- No has escuchado mis votos de felicidad, Govinda. Te los repito: ¡Ojalá sigas tu camino hasta el fin! ¡Y ojalá encuentres la liberación!

En ese momento Govinda cayó en la cuenta de que su amigo lo había abandonado y rompió a llorar.

- ¡Siddhartha! - exclamó sollozando.

Y Siddhartha le habló en tono amistoso:

- ¡No olvides, Govinda, que desde ahora eres uno de los samanas de Buda! Has renunciado a tu patria y a tus padres, a tu origen y a tus propiedades; has renunciado a tu propia voluntad y a cualquier sentimiento de amistad. Así lo quieren la doctrina y el Sublime. Así lo has querido tú mismo. Mañana te abandonaré, Govinda.

Largo rato continuaron deambulando ambos amigos por el bosque; largo rato estuvieron tendidos sin conciliar el sueño. Y Govinda preguntábale una y otra vez a su amigo qué motivos le impedían refugiarse en la doctrina de Gotama y qué le parecía reprobable en ella. Pero Siddhartha, eludiendo sus preguntas, le decía:

- ¡Date por satisfecho, Govinda! Excelente es la doctrina del Sublime, ¿cómo podría hallarle yo algún defecto?

Al despuntar el alba, uno de los discípulos más antiguos de Gotama recorrió los jardines convocando a todos los neófitos que hubieran abrazado su doctrina para imponerles el hábito amarillo e instruirlos en las primeras enseñanzas y obligaciones de su nuevo estado. Govinda se separó entonces de su amigo de juventud y, tras darle un nuevo abrazo, se sumó al cortejo de novicios.

Hermann Hesse: Siddhartha (1922)



Ilustración tomada de Pinterest
[autor y título sin especificar]

sábado, 7 de agosto de 2021

"Respirar", de Gabriel Celaya


Respirar: Se adentra en mí
y me abre un soplo breve:
Instantáneas primaveras
del árbol de mis pulmones.

Respirar: Irse flotando
por un dilatado espacio
(por los limbos que ya empiezan
a murmurar mi paso).

¡Ay, alegría! Crecer,
ser y ser, y más ligero,
en el aire, en el amor,
ver que todo es cuerpo nuestro.

No la sangre tartamuda 
en circuitos sin salida,
no la música en cascadas
temerarias y confusas,

sino el aire dilatado
que, sin límites, nos abre,
el que todos respiramos,
puros, libres, limpios, vastos.

Nada difícil, tan sólo
respirar, ser respirando,
ver que la nada absorbida
crece dentro nuestro hacia algo.

Respirar que es ser no siendo:
Irse y venir con el aire:
Contradecirse y vivir
de este doble movimiento.
                                            [1940]




Chan Girl Park: Standing Woman (2004)

viernes, 6 de agosto de 2021

"Atocha" (1919), de Rafael Pérez Giménez




"Durante sus respectivas estancias en Barcelona (1914) y Madrid (1915), Barradas sienta las bases del movimiento conocido como vibracionismo, término con el cual el propio artista califica la más conocida de sus orientaciones programáticas. Derivadas del cubismo y del propio futurismo, las composiciones vibracionistas resultarían de gran interés para el arte peninsular, poniendo de manifiesto la dinámica de la vida moderna, a la que los futuristas habían llamado precisamente «vibración universal». El lienzo Atocha (1919) es el paradigma de la estética vibracionista, reflejando el bullicio habitual de la ciudad moderna, ejemplificada en una de las zonas más populares del Madrid del primer tercio del siglo XX". 
Paloma Esteban Leal