El peor poema
No sé qué me llevó a proferir tal
risotada, tan amarga, tan llena
risotada, tan amarga, tan llena
de vacío, animal; risa de hiena
hambrienta, risa gélida y fatal.
No sé qué me llevó a dedicar tal
poema; noches de insomnio, la pena,
el desvarío, una puesta en escena
de improvisación, antinatural...
Pedir perdón quizá sea demasiado
pedir cuando la herida aún está abierta.
Inconsciencia total, antiempatía...
Mereces un amigo que esté alerta
y este soneto, quedar inacabado...
Pablo Buendía