"La directora se las arregla para sacar adelante una comedia tan extravagante como existencialmente dolorosa. Y no decimos absurda, por evidente. Toda la película se resuelve en la incomodidad de una hija perdida (es una ejecutiva alemana afincada en Bucarest) y un progenitor a la fuga (músico jubilado o algo peor). Entre risa y carcajada, Ade acierta a dibujar con una perfección rara (y mucho) el perfil no tanto de la institución familiar, que también, como de la máscara con la que uno y otro se reconocen y se huyen. Y ahí, en ese lugar irreal y profundamente humano de representaciones equivocadas (¿quiénes somos para los demás?), estamos todos. El resultado es una película tan original y arriesgada como, ya se ha dicho, hilarante".
Luis Martínez (14 de mayo de 2016).
"Es una comedia insólita en el mejor sentido, habitada por gags espléndidos y situaciones que provocan risa, dotada de poder de observación, retratando personajes muy creíbles, mezclando realismo y surrealismo, esperpento y soterrada ternura".
Carlos Boyero (20 de enero de 2017).
"Toni Erdmann. Esperpento y ternura". El País.
