"Es el uso del dibujo lo que caracteriza la obra de Varo en su etapa mexicana, donde encuentra una nueva dimensión del surrealismo en la interpretación de la realidad desdoblada en distintas versiones, en una mezcla de ficción, sueño y premonición. En este período Varo intensifica su interés por las ciencias ocultas y la alquimia, al mismo tiempo que estudia los avances científicos en las más diversas disciplinas: matemáticas, astronomía, botánica, biología. Su conocimiento se filtra en su obra plástica que reitera recorridos simbólicos por el universo. Alegoría del invierno refleja, además, una constante en su producción: la representación de los seres vivos y la naturaleza, aludiendo también al paso del tiempo, cuya evolución para Varo impone en el cosmos una forma de orden, ritmo y armonía".
