OLOR PÁNICO
Cuando hieres un tronco con un hacha,
huele.
Cuando arrancas un matojo de helechos,
huelen tus manos,
huelen.
Cuando sales del mar, desnudo, salpicando,
huélete a ti mismo,
hueles.
Quizá el olor sea un poder secreto
que a todos nos une,
que a todos nos sume
en algo inmenso.
Gabriel Celaya: Penúltimos poemas (1982)
Carl Klic: Der Geruch (1879-1884)
